miércoles, 13 de febrero de 2013

¿Por qué te perdés? Me preguntan vulgarmente. Si seré estúpida, si estaré afectada por alguna enfermedad extrañísima. Como si se necesitara una razón para perderse... y es más: sí la tengo. Tengo mil y una razones para ofrecerte la cálida alucinación sobre que perderse "is not a waste of time". Perdiéndome encontré lo maravilloso y lo real, lo terrible, lo fugaz, lo sagaz, lo inconmensurablemente bello, y lo trágico, la noche, el día y tres o cuatro razones para querer quedarme gritando en silencio.
La música de lo desconocido, el sabor de los tristes parecidos que nos atan la mente a un mundo necesariamente real. Intentamos pensar en un color que no se haya descubierto y la lógica termina siendo totalmente superficial. Nunca lo hago por nosotros. Si es así, lo hago por mi mismo.
Agua por todos lados. Puede estar tranquila o eufórica. Pero siempre hay un poco de euforia en la tranquilidad, ¿no es así? Aunque simplemente sea la euforia de sabernos tranquilos y en paz.
Y no entienden que me pierdo para buscar. Qué ver, sobre qué escribir, qué dibujar. Diferenciar entre mirar y ver, entre oír y escuchar. No entienden que me pierdo para encontrarte.

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